Descubre cuál es el primer paso para diferenciar tu marca

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Diferencias entre: logotipo, identidad visual y marca.

Diferencias entre: logotipo, identidad visual y marca.

Diferencias entre: logotipo, identidad visual y marca.

Al empezar un proyecto por primera vez es fácil no saber apreciar las diferencias entre tener un logotipo, una identidad visual o una marca. Y sobre todo, cuándo te conviene invertir en una u otra según el tipo de negocio que tienes y la fase en la que te encuentras.

Así que espero que este artículo te ayude a poner un poco de luz en este asunto.

Logotipo

La finalidad de un logotipo es identificar gráficamente una empresa, una persona o incluso un producto. Y puede estar formado por un símbolo, una palabra o el conjunto de ambas.

Suele ir aplicado en varios sitios como: tu tarjeta de visita, tu hoja de factura, tu página web, tus anuncios, en bolsas o incluso en la ropa si usas uniformes o tienes una empresa del sector de la moda… 

Con el tiempo ha ido compartiendo su protagonismo con la identidad visual, ya que ésta permite comunicar cualquier mensaje que necesites.

Si tienes que escoger un logotipo para ti, intenta no hacerlo basándote en si “te gusta” o si “no te gusta”. Ten siempre en cuenta lo siguiente:

Logotipo Jon Santacana

Ahora toca mojarme…

¿Cuándo invertir -solo- en un logotipo?

Te recomiendo invertir únicamente en un logotipo en tres situaciones:

Un logotipo es suficiente cuando quieres empezar rápido y necesitas algo que comunique quién es la persona que está detrás de ese servicio o producto cuando tú no estás presente. 

Pero tarde o temprano vas a necesitar acompañar tu logotipo de algo más. Y puede que ese logotipo que utilizaste al principio siga funcionando, o puede que necesites rediseñarlo para que pueda convivir junto a los otros elementos de tu identidad visual.

Si quieres utilizar las redes sociales como principal canal de comunicación, necesitarás encontrar alguna forma de destacar entre tanta saturación de impactos visuales. Y si solo dispones de un logotipo, te será más difícil que las personas te reconozcan.

¿A qué te obliga tener un logotipo?

Para conseguir todos los beneficios que aporta tener un logotipo bien diseñado, solo necesitas usarlo de manera adecuada. Por eso, junto al logotipo, se suele entregar un manual de aplicación donde se recogen algunas normas básicas:

Identidad visual

Una identidad visual también sirve para ser fácilmente reconocible, pero además del logotipo, dispone de otros elementos que ayudan a que seas más fácil de recordar como: colores, fuentes tipográficas o ilustraciones. Además, estos elementos te permiten jugar entre ellos y así puedes comunicar cualquier mensaje que necesites utilizando tu propio lenguaje.

Si utilizas las redes sociales como principal canal de comunicación te recomiendo disponer de tu propia identidad visual para no machacar una y otra vez con tu logotipo y para que tus publicaciones no se confundan con las de tu competencia.

Una identidad visual se compone de:

Cuando usas siempre el mismo color o el mismo estilo de ilustraciones, ese color y ese estilo se acaban vinculando contigo y puedes llegar a ser reconocible sin tener que utilizar tu logotipo.

Además, cuidar estos pequeños detalles te ayuda a transmitir la sensación de que te preocupas por la calidad de tu negocio y esto ayuda a que las personas confíen más en tus productos y servicios.

Identidad visual Educanimals

¿Cuándo invertir en tu identidad visual?

Te recomiendo invertir en una identidad visual cuándo:

Un logotipo suele ir acompañado de una identidad visual para no caer en el logocentrismo y poder comunicar algo más que: «Hola soy Pepita y me dedico a esto.» Cuando ya sepan quién eres seguro que tendrás mucho más que decir. Tu identidad visual les ayudará a ver fácilmente que detrás de ese algo más siempre hay la misma persona, incluso si tu logotipo no aparece.

Una identidad visual te permite repartir todo lo que quieres comunicar en varios elementos visuales y así también evitas tener que diseñar un logotipo demasiado complejo y difícil de recordar.

Además, si tienes una identidad visual te será más fácil crear un sistema de diseño que te permita crear varias categorías de servicios, productos o incluso contenidos y así, las personas podrán encontrar lo que buscan con más facilidad. En general, valoramos más aquellas marcas que se preocupan por facilitar la vida a sus clientes.

¿A qué te obliga tener una identidad visual?

El objetivo de tu identidad visual es que los demás sean capaces de reconocerte visualmente, diferenciarte y ayudarte a comunicar parte de tu esencia. 

Para que tu identidad visual te aporte tantos beneficios, tú también tienes que cuidar de ella. Esto significa que, si no la utilizas de manera constante, no conseguirás que te reconozcan a través de los elementos que has escogido. 

Por eso, el manual de identidad visual, contiene todas las normas comentadas en el apartado del logotipo junto a las que hacen referencia a las nuevas incorporaciones.

Tu identidad visual debe impregnar todos los materiales que utilizas para entrar en contacto con un posible cliente: Papelería, facturas, firma de correo electrónico, página web, infografías, blog, posts en redes sociales, presentaciones, newsletters, regalos, packaging, merchandising, videos, animaciones… 

Cuando lo haces en todas partes tu identidad visual se fortalece y el usuario consigue vivir una experiencia impecable, aumentando las emociones positivas hacia ti.

Marca

Una de las funciones más básicas de una marca, también es ser reconocible y difícil de olvidar. Pero mientras que tu logotipo y tu identidad visual lo consiguen a través de elementos visuales, tu marca lo consigue gracias a las emociones que es capaz de despertar en los demás. Y que en un momento dado pueden incluso llegar a conseguir que, a pesar de no ser la opción más barata (pensamiento racional), prefieran comprarte a ti por cómo les haces sentir (pensamiento emocional).

No hay nada como ser capaz de despertar una emoción para ganarte un espacio en la mente y el corazón de las personas. Para bien y para mal.

Pero una marca no es marca por el simple hecho de existir. Es decir, contratar un servicio de creación de marca o de estrategia de marca, no te convierte automáticamente en una gran marca. 

Si una estrategia de marca sirve para decidir qué marca te gustaría ser, la identidad visual es la forma con la que vistes tu marca para conseguirlo y la estrategia de comunicación cómo lo vas a conseguir. Es decir, tu marca se hace marca a través de lo que comunicas: lo que dices, lo que vistes y cómo lo dices. 

¿Y cómo saber si lo estás haciendo bien? Con tu imagen de marca.

Las personas que entran en contacto con tu marca, tanto si lo hacen a través de algo que les has vendido, como si solo lo hacen a través de un post en tus redes sociales crean una opinión sobre ti. Si esta percepción se acerca a lo que a ti te gustaría transmitir, tu comunicación está funcionando. Pero si no lo es, algo está fallando y necesitas cambiar el plan.

Para confirmar si tu plan funciona, primero tienes que saber qué quieres transmitir. Por tanto, contratar tu estrategia de marca sería el primer paso para convertirte en la marca que te gustaría ser.

Web Alba Sueiro Román

¿Cuándo invertir en tu marca?

Siempre. 

Otra cosa es que según en qué fase te encuentres, los recursos de los que dispongas y qué quieras conseguir a corto/medio plazo, necesites ir trabajando tu marca paso por paso.

Algunas de las situaciones en las que tu proyecto está pidiendo a gritos que construyas una gran marca son:

¿A qué te obliga tener una marca?

Tener una marca conlleva una gran responsabilidad porque tu reputación depende tanto de lo que dices que eres, como de lo que finalmente haces. Ser coherente con el mensaje que transmites es clave para no traicionar la confianza de los que te rodean. Un público cada vez más informado y que huelen las fake news y las palabras vacías a kilómetros de distancia.

Tu marca puede trabajarse a través de distintos niveles: diseño, comunicación, experiencia de marca, atención al cliente, productos o servicios, cultura interna… Por eso el primer paso es identificar el punto de partida en el que te encuentras ahora y crear una base sólida que te aporte foco y dirección a la hora de tomar decisiones. 

Cuándo tienes claro en qué punto estás y hacia dónde te diriges, te resulta más fácil crear un mensaje coherente incluso cuando tu marca y tu negocio evolucionan.

Para concretar

Tener una marca a día de hoy supone mucho más que tener un logotipo bonito y una identidad visual impecable.

Tu marca tiene que moverse en el terreno de la comunicación para evolucionar y conseguir posicionar su propia voz.

Si después de leer este artículo todavía te quedan dudas sobre si una marca es para ti, te regalo una sesión 1 a 1 conmigo de 30 minutos para analizar tu situación. Escríbeme y valoremos juntos en qué punto te encuentras ahora. Pero no dejes tu imagen de marca al azar o puede que el día que quieras posicionarte como la marca «que ofrece pasar un buen rato», las personas con las que te gustaría trabajar ya te hayan ubicado en el grupo de las marcas «serias y aburridas».

Crear tu marca es cuestión de atreverte a tomar decisiones para llegar donde te gustaría. 😉

Laia, blog, retrato
escrito por: laia vives

Diseñadora, especializada en branding. Ayudo a emprendedores, que quieren transformar el mundo desde la educación, la formación y la concienciación, a diferenciarse de su competencia y conseguir mejores clientes a través de la estrategia y el diseño.

Esta entrada tiene 4 comentarios

  1. Lis

    Honestamente me pareció un escrito muy interesante y que me sirvió de mucho. MUCHAS GRACIAS 😁

    1. Laia Vives

      Muchas gracias ti por tu comentario. Me alegro que te sirviera de ayuda. 🙂

  2. Excelente contenido sobre la identidad visual y la de marca. Gracias por el contenido, saludos

    1. Laia Vives

      ¡Muchas gracias! Me alegra de que te sea útil el contenido. 🙂

      Un abrazo.

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